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Nueces pecán, el nutritivo fruto de invierno apto para incluir en muchas recetas

Fuente: LA NACION

Los sabios nos dicen que, entre las varias cosas que deberíamos hacer para lograr una vida realizada, una es plantar un árbol. Fácil decirlo, pero cumplir esto exitosamente no lo es. Un arbolito necesita cuidados, ocupa lugar en el jardín y en la vida. Por eso es sumamente importante elegir bien desde el principio. A cambio de haber recibido alojamiento y cuidados, un árbol de Carya illinoensis recompensa a su dueño con una sombra magnífica en el verano, un color bellísimo en el otoño y una gran cantidad de nueces riquísimas en el invierno: los pecanes. (Pero, como en todo contrato, hay que leer la letra chica: si no hay otro árbol de pecán en el barrio, hay que plantar dos: uno con floración temprana y otro con floración tardía).

Los sabios nos dicen que, entre las varias cosas que deberíamos hacer para lograr una vida realizada, una es plantar un árbol. Fácil decirlo, pero cumplir esto exitosamente no lo es. Un arbolito necesita cuidados, ocupa lugar en el jardín y en la vida. Por eso es sumamente importante elegir bien desde el principio. A cambio de haber recibido alojamiento y cuidados, un árbol de Carya illinoensis recompensa a su dueño con una sombra magnífica en el verano, un color bellísimo en el otoño y una gran cantidad de nueces riquísimas en el invierno: los pecanes. (Pero, como en todo contrato, hay que leer la letra chica: si no hay otro árbol de pecán en el barrio, hay que plantar dos: uno con floración temprana y otro con floración tardía).

El árbol de pecán empieza a producir con 4 años y puede seguir por 150 años produciendo un promedio de 20 kilos por año.
El árbol de pecán empieza a producir con 4 años y puede seguir por 150 años produciendo un promedio de 20 kilos por año. Fuente: Jardín – Crédito: Archivo

Los frutos son de gran valor nutritivo, en parte debido al alto contenido de aceite , que con su presencia le da esa sensación untuosa al pecán. La contraparte, sin embargo, de este alto contenido aceitoso es que no se conserva más de 12 o 18 meses después de la cosecha. Una vez cosechadas, las nueces deben secarse, extendidas en un lugar seco y cálido, por unas semanas. Después pueden guardarse en bolsas caladas en un lugar fresco. Otra ventaja del pecán es su “embalaje”, fácil abrir: la cáscara es tan fina que se quiebra con la mano. De un kilo de pecanes con cáscara se sacan 500 gramos del fruto pelado, que duran muy bien congelados.

En lugares donde existen árboles indígenas de pecán (y se encuentran por todos lados), dicen que no hay comida sin pecanes. Por suerte, hice caso a los sabios: plantamos varios árboles de Carya illinoensis y en mi casa ¡no hay comida sin pecanes!
Janet Winter

Para mi gusto, la nuez tostada es mejor que cruda, en cualquier receta. Tostarlas es facilísimo: remojarlas unos minutos en agua fría, sacarlas con un colador y salarlas bien; colocarlas en una sola capa en una chapa y hornearlas a 120° C por una hora. No se queman ni se doran demasiado y no se precisa ninguna grasa adicional.

Para variar, pasar las nueces por una mezcla de azúcar impalpable, sal, una pizca de ají y agua para después hornearlas sobre papel pergamino en un horno a 175° C por 12 minutos. Otra posibilidad es cubrir las nueces con una clara de huevo batida espumosa con azúcar rubia, polvo de cacao, sal, canela, ají, nuez moscada y jengibre en polvo. Se hornean estiradas sobre una chapa por media hora a 150° C.

Una manera de conservar las nueces, y al mismo tiempo mejorar sus comidas en el momento, es hacer condimentos como el pesto con nueces pecán para poner sobre pizzas, entreverar con pastas y risottos o echar a sopas; también el praliné crocante -nueces picadas en almíbar de azúcar, enfriado y después pulverizado- para rociar sobre helados, compotas, bizcochos y así levantar sus postres a otro nivel. Ambas preparaciones se conservan bien en el freezer.

Nueces pecán molidas

Al moler las nueces se produce una harina con la que se pueden confeccionar galletitas saladas con queso o las famosas galletas medialuna vienesas ; o puede hacerse un bizcocho con intenso sabor a nuez complementado con un baño de dulce de leche o simplemente rociado con azúcar impalpable. (Una cucharada de harina común agregada a las nueces molidas ayuda a que no se peguen). Pueden usarse nueces molidas en crêpes, helados y suflés, o hacer la masa de pastel con nueces molidas y manteca derretida. Si se pasa de largo con la molienda, ¡aproveche para hacer pasta de pecán! Se utiliza igual que la pasta de maní en las masitas de pasta de maní. También se puede sustituir el tahíni por pasta pecán en el hummus.

El dulce de Nueva Orleans

Aunque estas nueces tienen miles de usos -adornan ensaladas de fruta, de remolacha, de atún; agregan sabor a pollo (nueces y pasas de uva), a chuletas (rellenas con nueces y manzanas), a lomo de cerdo (con pecanes picados); y dan sensación crujiente a panes y bollos, galletitas saladas y dulces-, su raison d’être es el dulce de Nueva Orleans : el praliné o dulce de pecán. Es un dulce muy simple de preparar con pocos ingredientes: azúcar mascabo, azúcar blanca, manteca, leche evaporada o crema y nueces pecán tostadas.

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